Cómo elegir el mejor colchón para tu descanso

Los colchones se han vuelto tan tecnológicos – algunos incluso están basados ​​en la investigación de la agencia espacial estadounidense NASA – que ahora han tomado el nombre de “sistemas de descanso”. Algunos incluso cuestan tanto como un BMW de gama media ¿Pero es realmente necesario gastar tanto? Hoy os ayudaré a elegir el mejor colchón para vuestro descanso.

El principal problema es que un colchón barato al final acaba saliendo caro – gastar, por ejemplo, menos de 200€ es casi seguro que no va a garantizar una buena noche de sueño a menos que seas muy joven, muy ligero y tengas la facilidad de dormir en cualquie lugar.

Los colchones baratos también necesitan ser cambiados más a menudo, tal vez con la frecuencia de cada dos años. Gastando un poco más no deberías necesitar cambiar los colchones durante al menos 10 años.

Algunos expertos aconsejan que lo mejor es gastar todo lo que puedas pagar, es algo con lo que yo estoy de acuerdo. Dormir bien es uno de los factores más importantes para nuestra salud.

Una vez fijado el presupuesto, la siguiente prioridad a la hora de elegir el mejor colchón es buscar el tipo de apoyo adecuado.

El peso corporal dictará en gran medida el tipo de tensión que necesitas en tu colchón – los más suaves son mejores para una mujer delgada, un colchón más firme beneficiará a personas que pesen más. Muchos proveedores venden colchones de combinación con diferentes tensiones a ambos lados, para las parejas con pesos muy variados.

Otros venden dos colchones comprimidos juntos, una técnica mucho mejor en los viejos tiempos, por lo que ahora es casi imposible decir que hay una división. “Decimos que si las parejas sienten la cremallera, les devolveremos su dinero”, dice Hills.

Con los colchones de muelles, la firmeza la dicta en gran parte el número de muelles. Los colchones de alta calidad, a menudo tienen algodón suave y lana de cordero para mejorar los muelles.

La espuma viscoelástica está diseñada para eliminar los puntos de presión al esparcir el peso corporal uniformemente. Los colchones de espuma viscoelástica se reorganizan constantemente para amoldarse a los contornos exactos de un cuerpo

Aunque los buenos colchones son caros, seguramente valen la pena para la salud y la felicidad, incluso si esto significa hacer ahorros en otros lugares. Por eso hay que poner mucha atención a la hora de elegir el mejor colchón.

Una buena prueba es sentarse en el borde y ver si todo el lado del colchón se hunde. Si es así, el colchón necesita ser cambiado de forma urgente.

Al elegir el mejor colchón, recuerda que los acolchados tienden a ser de menor calidad. Intenta siempre acostarse en el colchón en la sala de exposición y pedir consejo profesional antes de comprarlo. La elección de un nuevo colchón es una decisión muy importante para tu salud.

Asegúrate de que la base de la cama es adecuada para tu colchón. Una base pobre hará que incluso el colchón más caro sea incómodo. Diván o tapizados son los mejores para los colchones de muelles. Los colchones de espuma de memoria son mejores si tienes sólo una base de listones de madera.

Para medir la tensión correcta para ti, debes tumbarte en el colchón en la exposición, y meter la mano debajo de la espalda. Si hay una gran brecha, el colchón es demasiado blando, no hay hueco en absoluto, entonces es demasiado firme. Debes ser capaz de pasar la mano para que la tensión sea adecuada.

Espero que estos pequeños consejos te ayuden a elegir el mejor colchón para tu descanso, ya que es una parte fundamental para tener una buena salud.

Trastornos del sueño más habituales

A pesar de que ocupa más de un tercio de nuestra vida, el sueño es un verdadero desconocido, aunque hay muchos estudios que indican que alrededor de un 20% de la población sufren de algún trastornos de sueño.

Los trastornos del sueño son cualquier alteración que afecta a nuestro descanso. Dificultad en la conciliación del sueño o alteraciones durante el mismo.

Son varios los factores que pueden provocar una alteración del sueño:

–    Estrés o nerviosismo.

–    Cambios de horario en el trabajo o desplazamientos con Jet-Lag

–    Enfermedades, lesiones y molestias.

–    Envejecimiento.

–    Consumo de alcohol, cafeína.

–    Condiciones no adecuadas para el descanso: ruido, temperatura, ventilación, etc.

Principales trastornos del sueño

Insomnio

Se trata de la dificultad para conciliar el sueño (insomnio de comienzo del sueño), para permanecer dormido o incluso un despertar temprano. En todos los casos, al despertar, nuestra sensación será la de no haber descansado ni adecuada ni eficazmente.

En la actualidad casi un 30% de la población padece de insomnio, aunque la mitad de los casos corresponde a un insomnio crónico, y el otro 50%, un insomnio transitorio.

El insomnio de comienzo del sueño es más habitual en la adolescencia, mientras que la dificultad para permanecer dormido o un despertar temprano en más frecuente en las personas adultas o en la vejez.

Las posibles causas del insomnio pueden ser:

–    Depresión, ansiedad, stress y nerviosismo.

–    Envejecimiento.

–    Dolores o malestar.

–    Medicación.

–    Cambios ambientales o desajustes horarios.

Los síntomas que el paciente puede presentar pasan por el cansancio físico y mental, reducción de la capacidad de concentración y memoria, cambios de humor, irritabilidad o estados de nerviosismo.

Apnea del sueño

Se trata de un grupo de trastornos graves en los que la respiración se detiene repetidamente mientras dormimos, durante un tiempo bastante prolongado como para provocar la desoxigenación cerebral y sanguínea y al aumento del anhídrido carbónico.

La persona que padece apnea ronca mientras duerme y en un momento determinado deja de respirar (apnea). Estos períodos de falta de respiración son seguidos por intentos repentinos de respirar, acompañados por un cambio a una etapa del sueño más ligero, discontinuo y no sosegado, que conduce a un exceso de somnolencia diurna.

Existen tres tipos de apnea:

–    Apnea obstructiva el sueño. Más frecuente en los hombres, y sobre todo, en hombres con obesidad y fumadores. La obesidad provoca una obstrucción de las vías respiratorias dificultando la respiración.

–    Apnea central del sueño. Se produce por la falta de comunicación entre los músculos de la respiración y la parte del cerebro que los controla. Es un tipo de trastorno poco común y ligado habitualmente a otras dolencias.

–    Apnea mixta del sueño. Es una combinación de los dos tipos anteriores.

En cualquier caso, es esencial la visita al especialista ya que puede consistir en una dolencia de tipo grave ligada, posiblemente, a otras patologías.

Ronquido

Consiste en una respiración ruidosa durante el sueño.

Se produce por las vibraciones que realiza el velo del paladar al pasar el aire durante el sueño y que se originan al colapsarse las partes blandas comprendidas entre la cavidad bucal y la faringe.

Quizás ninguno de nosotros considere los ronquidos como un trastorno del sueño. Más bien creemos que se trata de una molestia a nivel social y familiar.

Pero en el fondo, se trata de un trastorno que afecta de forma directa a nuestro descanso, convirtiéndolo en insuficiente, ineficaz y de mala calidad.

En definitiva, los trastornos del sueño nos impiden descansar con normalidad y aunque pueden estar causados por distintos motivos, reducir el estrés y la relajación ayudan a mejorar nuestro descanso.

Manual del descanso II

Desde hace unos años nuestra sociedad nos exige un alto ritmo de concentración y actividad diaria. Este ritmo precisa de nuestra salud. Pero también impide que cumplamos con unos hábitos esenciales para nosotros como seres humanos como son el comer, el dormir, etc.

Cuando necesitamos tiempo extra, normalmente se lo robamos a las comidas o al descanso.

Durante el sueño, nuestro cuerpo no solo descansa. Es el momento en el que nuestro cuerpo se dedica a su regeneración y reparación. También es el momento en el que nuestra mente aprovecha para almacenar y clasificar toda la información obtenida durante el día.

Por tanto, el descanso es imprescindible para cualquier persona, un descanso de calidad y del tiempo adecuado y necesario.

Cuando no descansamos bien, nos levantamos con malestar o dolores puntuales debidos a una mala posición, o a un exceso de movimiento durante la noche. O bien nos levantamos con una sensación de pesadez mayor que la que teníamos al ir a acostarnos.

Todo esto es causado por un mal descanso. Si estas sensaciones se prolongan con el tiempo, posiblemente, desencadenarán otra serie de dolencias o molestias que, poco a poco, irán teniendo una mayor incidencia en nuestra calidad de vida y salud, como, por ejemplo, un menor rendimiento profesional y personal, malestar generalizado de forma crónica, dolencias mayores en columna y cervicales, etc.

Dormir y descansar para mejorar la salud

Es habitual encontrar una relación directa entre los términos dormir y descansar. De hecho, muchas veces empleamos el término dormir haciendo referencia al descanso. Pero sin duda, existen algunas diferencias entre ellos. Dormir es una necesidad biológica de nuestro cuerpo.

Después de una jornada o jornadas largas de trabajo, llega un momento en el que nuestro cuerpo necesita dormir. Posiblemente, si estamos muy cansados, seremos capaces de dormirnos en cualquier lugar y posición, por ejemplo, una silla o sofá, o en el coche, etc.

Pero, cuando nos despertamos de este sueño, ¿tenemos la sensación de haber descansado?, es decir, ¿descansamos realmente cada vez que dormimos?

El término descanso se refiere a la regeneración de nuestro cuerpo y organismo. Durante el descanso nuestra columna vertebral, sistema sanguíneo y nervioso o nuestra musculatura, se regenera, reparan y reencuentran su equilibrio natural.

Por ejemplo, podemos dormir muchas horas, pero bajo preocupaciones, ruidos o luces molestas que provoquen continuos despertares durante el sueño. Esto provocará un descanso deficiente para nuestro organismo.

En España, como consecuencia de nuestro estilo de vida y clima, sea posiblemente el país de Europa donde más se trasnocha, es decir, más tarde nos acostamos, pero debemos levantarnos igual de pronto. Por tanto, dormimos menos horas. Así pues, es vital que estas horas en las que dormimos, nos proporcionen un descanso verdaderamente reparador, regenerador y eficaz.

Un entorno de descanso adecuado y con las condiciones óptimas, un buen sistema de descanso adecuado a nuestras necesidades individuales y unos buenos hábitos de descanso (horas de acostarse y levantarse, alimentación antes de dormir, etc) optimizarán nuestro descanso respecto a las horas que dediquemos a dormir.

Hasta aquí la segunda parte de nuestro manual del descanso, en este caso más centrado en las consecuencias que tiene en nuestra salud no descansar de la forma correcta. Os espero dentro de poco con la parte 3.