Manual del descanso II

Desde hace unos años nuestra sociedad nos exige un alto ritmo de concentración y actividad diaria. Este ritmo precisa de nuestra salud. Pero también impide que cumplamos con unos hábitos esenciales para nosotros como seres humanos como son el comer, el dormir, etc.

Cuando necesitamos tiempo extra, normalmente se lo robamos a las comidas o al descanso.

Durante el sueño, nuestro cuerpo no solo descansa. Es el momento en el que nuestro cuerpo se dedica a su regeneración y reparación. También es el momento en el que nuestra mente aprovecha para almacenar y clasificar toda la información obtenida durante el día.

Por tanto, el descanso es imprescindible para cualquier persona, un descanso de calidad y del tiempo adecuado y necesario.

Cuando no descansamos bien, nos levantamos con malestar o dolores puntuales debidos a una mala posición, o a un exceso de movimiento durante la noche. O bien nos levantamos con una sensación de pesadez mayor que la que teníamos al ir a acostarnos.

Todo esto es causado por un mal descanso. Si estas sensaciones se prolongan con el tiempo, posiblemente, desencadenarán otra serie de dolencias o molestias que, poco a poco, irán teniendo una mayor incidencia en nuestra calidad de vida y salud, como, por ejemplo, un menor rendimiento profesional y personal, malestar generalizado de forma crónica, dolencias mayores en columna y cervicales, etc.

Dormir y descansar para mejorar la salud

Es habitual encontrar una relación directa entre los términos dormir y descansar. De hecho, muchas veces empleamos el término dormir haciendo referencia al descanso. Pero sin duda, existen algunas diferencias entre ellos. Dormir es una necesidad biológica de nuestro cuerpo.

Después de una jornada o jornadas largas de trabajo, llega un momento en el que nuestro cuerpo necesita dormir. Posiblemente, si estamos muy cansados, seremos capaces de dormirnos en cualquier lugar y posición, por ejemplo, una silla o sofá, o en el coche, etc.

Pero, cuando nos despertamos de este sueño, ¿tenemos la sensación de haber descansado?, es decir, ¿descansamos realmente cada vez que dormimos?

El término descanso se refiere a la regeneración de nuestro cuerpo y organismo. Durante el descanso nuestra columna vertebral, sistema sanguíneo y nervioso o nuestra musculatura, se regenera, reparan y reencuentran su equilibrio natural.

Por ejemplo, podemos dormir muchas horas, pero bajo preocupaciones, ruidos o luces molestas que provoquen continuos despertares durante el sueño. Esto provocará un descanso deficiente para nuestro organismo.

En España, como consecuencia de nuestro estilo de vida y clima, sea posiblemente el país de Europa donde más se trasnocha, es decir, más tarde nos acostamos, pero debemos levantarnos igual de pronto. Por tanto, dormimos menos horas. Así pues, es vital que estas horas en las que dormimos, nos proporcionen un descanso verdaderamente reparador, regenerador y eficaz.

Un entorno de descanso adecuado y con las condiciones óptimas, un buen sistema de descanso adecuado a nuestras necesidades individuales y unos buenos hábitos de descanso (horas de acostarse y levantarse, alimentación antes de dormir, etc) optimizarán nuestro descanso respecto a las horas que dediquemos a dormir.

Hasta aquí la segunda parte de nuestro manual del descanso, en este caso más centrado en las consecuencias que tiene en nuestra salud no descansar de la forma correcta. Os espero dentro de poco con la parte 3.