Trastornos del sueño más habituales

A pesar de que ocupa más de un tercio de nuestra vida, el sueño es un verdadero desconocido, aunque hay muchos estudios que indican que alrededor de un 20% de la población sufren de algún trastornos de sueño.

Los trastornos del sueño son cualquier alteración que afecta a nuestro descanso. Dificultad en la conciliación del sueño o alteraciones durante el mismo.

Son varios los factores que pueden provocar una alteración del sueño:

–    Estrés o nerviosismo.

–    Cambios de horario en el trabajo o desplazamientos con Jet-Lag

–    Enfermedades, lesiones y molestias.

–    Envejecimiento.

–    Consumo de alcohol, cafeína.

–    Condiciones no adecuadas para el descanso: ruido, temperatura, ventilación, etc.

Principales trastornos del sueño

Insomnio

Se trata de la dificultad para conciliar el sueño (insomnio de comienzo del sueño), para permanecer dormido o incluso un despertar temprano. En todos los casos, al despertar, nuestra sensación será la de no haber descansado ni adecuada ni eficazmente.

En la actualidad casi un 30% de la población padece de insomnio, aunque la mitad de los casos corresponde a un insomnio crónico, y el otro 50%, un insomnio transitorio.

El insomnio de comienzo del sueño es más habitual en la adolescencia, mientras que la dificultad para permanecer dormido o un despertar temprano en más frecuente en las personas adultas o en la vejez.

Las posibles causas del insomnio pueden ser:

–    Depresión, ansiedad, stress y nerviosismo.

–    Envejecimiento.

–    Dolores o malestar.

–    Medicación.

–    Cambios ambientales o desajustes horarios.

Los síntomas que el paciente puede presentar pasan por el cansancio físico y mental, reducción de la capacidad de concentración y memoria, cambios de humor, irritabilidad o estados de nerviosismo.

Apnea del sueño

Se trata de un grupo de trastornos graves en los que la respiración se detiene repetidamente mientras dormimos, durante un tiempo bastante prolongado como para provocar la desoxigenación cerebral y sanguínea y al aumento del anhídrido carbónico.

La persona que padece apnea ronca mientras duerme y en un momento determinado deja de respirar (apnea). Estos períodos de falta de respiración son seguidos por intentos repentinos de respirar, acompañados por un cambio a una etapa del sueño más ligero, discontinuo y no sosegado, que conduce a un exceso de somnolencia diurna.

Existen tres tipos de apnea:

–    Apnea obstructiva el sueño. Más frecuente en los hombres, y sobre todo, en hombres con obesidad y fumadores. La obesidad provoca una obstrucción de las vías respiratorias dificultando la respiración.

–    Apnea central del sueño. Se produce por la falta de comunicación entre los músculos de la respiración y la parte del cerebro que los controla. Es un tipo de trastorno poco común y ligado habitualmente a otras dolencias.

–    Apnea mixta del sueño. Es una combinación de los dos tipos anteriores.

En cualquier caso, es esencial la visita al especialista ya que puede consistir en una dolencia de tipo grave ligada, posiblemente, a otras patologías.

Ronquido

Consiste en una respiración ruidosa durante el sueño.

Se produce por las vibraciones que realiza el velo del paladar al pasar el aire durante el sueño y que se originan al colapsarse las partes blandas comprendidas entre la cavidad bucal y la faringe.

Quizás ninguno de nosotros considere los ronquidos como un trastorno del sueño. Más bien creemos que se trata de una molestia a nivel social y familiar.

Pero en el fondo, se trata de un trastorno que afecta de forma directa a nuestro descanso, convirtiéndolo en insuficiente, ineficaz y de mala calidad.

En definitiva, los trastornos del sueño nos impiden descansar con normalidad y aunque pueden estar causados por distintos motivos, reducir el estrés y la relajación ayudan a mejorar nuestro descanso.